PROHIBIR HEZBOLLAH

01/05/2020

Después de que el Reino Unido prohibiera todas las actividades de Hezbollah –el “partido de Dios”–, instrumento político y terrorista de Irán, ayer las autoridades alemanas hacían lo propio mientras sus fuerzas de seguridad llevaban a cabo una amplia operación contra los activistas de esta organización y sus estructuras de apoyo. Después de que en 2012 Hezbollah cometiera un atentado suicida en Bulgaria en el que seis personas fueron asesinadas, la Unión Europea decidió incluir en la lista de organizaciones terroristas a la rama “militar” de la organización, pero no a la política.

De este modo, Hezbollah es mitad legal, mitad ilegal para la Unión y queda a salvo del conjunto de sanciones que podrían adoptarse contra esta organización que promueve la violencia terrorista, niega a Israel el derecho a su existencia, se ha convertido en un Estado dentro del Estado en Líbano, es uno de los más eficaces puntales del régimen sirio y constituye el principal instrumento de Irán para la extensión del terrorismo. El tiempo transcurrido desde que la UE adoptó su decisión, que difícilmente puede llamarse salomónica, ha mostrado que ilegalizar a Hezbollah al 50% es una salida ficticia e inútil.

En el ámbito europeo se está abriendo paso la idea de que Hezbollah ha de ser declarada organización terrorista en su integridad. El segundo semestre de este año bajo presidencia alemana ofrece la oportunidad para que desde la presidencia de la UE se impulse esta decisión. Se mandaría un mensaje inequívoco de firmeza cuyo último destinatario sería el régimen iraní, con importantes efectos prácticos en la lucha contra el terrorismo global, y la Unión Europea haría un significativo acto de afirmación internacional.