Mesa redonda 'Occidente vs Occidente'

05/11/2009

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La mesa redonda de Campus FAES se ha celebrado en la tarde de hoy, lunes, bajo el t?tulo Occidente vs Occidente. El moderador de la mesa, Alberto Carnero, director del ?rea Internacional de FAES, ha identificado los dos peligros emergentes para la civilizaci?n occidental: "Desde fuera, Occidente sufre los ataques de enemigos como el islamismo radical y el populismo revolucionario; desde dentro, occidente esta bajo el asedio del relativismo y el multiculturalismo que tratan de destruir la confianza de occidente en s? mismo".



Valent? Puig
, ensayista, ha comenzado su intervenci?n con un an?lisis de los avances m?s importantes de la sociedad contempor?nea: la vertebraci?n social, la importancia del m?rito y la responsabilidad individual; los sistemas representativos o el equilibrio entre seguridad y libertad, entre ley y orden. Adem?s, ha recordado que "occidente tambi?n representa la superioridad tecnol?gica, los avances t?cnicos y cient?ficos y, en resumen, el valor del capital intelectual que es capaz de generar prosperidad".

Para Puig, a pesar de los avances se?alados, el uso del t?rmino Occidente se ha convertido en pol?ticamente incorrecto. Hoy, se culpa a occidente de todos los males y se evita reconocerle virtudes: "El multiculturalismo ha contribuido decisivamente a esa erosi?n, y muy especialmente en Europa, creando un cisma ?ntimamente relacionado con lo que Juan Pablo II ha definido llamo la "apostas?a permanente y silenciosa"".

La falta de reciprocidad degenera en falta de respeto a la tradici?n occidental e incluso en la persecuci?n religiosa. "Es parad?jico que muchos exiliados musulmanes busquen refugio en occidente, al tiempo que lo tildan de represor", ha afirmado Puig, que ha destacado tambi?n ?la desconfianza en sus propias capacidades puede conducir a que la democracia pierda su fuerza e identidad, por lo que la soluci?n "pasa por la reafirmaci?n de los valores que dan sentido a occidente, y en ese sentido se debe entender la propuesta del pensador italiano Giovanni Sartori de ciudadan?a revocable".

Por su parte, el escritor Mart?n Alonso, se ha referido a la "Intifada occidental contra s? misma y los excesos del multiculturalismo", han llegado a su extremo m?s c?mico y rid?culo. Para Alonso, occidente, "se encuentra inmerso en una lucha a tres bandas en la que se enfrentan aquellos que defienden los valores occidentales tradicionales, los secularistas radicales y aquellos que luchan abiertamente por la yihad".

En esta lucha, el laicismo ha derrotado a la visi?n m?s tradicionalista de occidente, como demuestran, por ejemplo, las protestas en la Uni?n Europea contra el proyecto de ley polaco que proh?be la propaganda pro-homosexual en los colegios de educaci?n primaria.

El ponente tambi?n se ha referido a el sesgo anti-israel? de los postulados multiculturalistas, como se ha venido manifestando en el boicot de los sindicatos mayoritarios de profesores universitarios y altos funcionarios p?blicos del Reino Unido contra Israel. Para el escritor, otro elemento fundamental de la lucha en el seno de occidente "es la separaci?n entre Iglesia y Estado, que se ve amenazada cuando se aceptan las exigencias de ciertas minor?as en el seno de Europa". En situaciones extremas, "el uso de la fuerza en defensa de los valores occidentales estar?a justificado".

Hermann Tertsch, periodista, cree que Occidente "ofrece elementos para el optimismo", pese a que "la cobard?a y la mentira contumaz de ciertos l?deres de occidentales hayan generado una red de mediocridad".

Para Terchst, el rechazo a esta actitud est? en el coraz?n de Europa ha llevado en importantes momentos hist?ricos "a exportar la libertad y el progreso, incluso rompiendo tradiciones oscurantistas". En este sentido, la esencia de Europa "tambi?n est? el dotar al individuo de una dimensi?n trascendente, independientemente de las creencias religiosas".

El periodista ha finalizado se?alando la importancia de la figura del disidente/ v?ctima, que surge de esa dimensi?n trascendente. Un valor que el actual Gobierno espa?ol ignora, intentando "hacer negocio con el carcelero", con el acercamiento a las posturas de los terroristas de ETA o a Fidel Castro en Cuba.