Prensa Una mentalidad reformista para las cuentas públicas

España ha hecho mucho –en realidad mucho más de lo que analistas e inversores internacionales esperaban sinceramente hace cinco años– para poner su economía a punto y poder competir exitosamente en la economía internacional, tener un patrón de crecimiento sin desequilibrios y crear empleo. Las reformas en los ámbitos laboral, financiero y de promoción de la competencia han sido ambiciosas y –aunque requieren de constante revisión y actualización–, al fin, exitosas. Pero precisamente todos estos éxitos parciales permiten mostrar con todo contraste y nitidez la gran tarea pendiente: la reforma estructural de los ingresos y los gastos públicos.

Prensa Una mentalidad reformista para las cuentas públicas

28.10.2016. España ha hecho mucho –en realidad mucho más de lo que analistas e inversores internacionales esperaban sinceramente hace cinco años– para poner su economía a punto y poder competir exitosamente en la economía internacional, tener un patrón de crecimiento sin desequilibrios y crear empleo. Las reformas en los ámbitos laboral, financiero y de promoción de la competencia han sido ambiciosas y –aunque requieren de constante revisión y actualización–, al fin, exitosas. Pero precisamente todos estos éxitos parciales permiten mostrar con todo contraste y nitidez la gran tarea pendiente: la reforma estructural de los ingresos y los gastos públicos.