Prensa El fin del liberalismo

El fracaso electoral del discurso liberal en EEUU nos recuerda que la fijación con la identidad ha deformado el mensaje del liberalismo y le ha impedido convertirse en una fuerza capaz de gobernar. Necesitamos un liberalismo postidentitario que se dirija a los estadounidenses en tanto que estadounidenses y enfatice los problemas que afectan a la gran mayoría de ellos. 

Prensa ANÁLISIS FAESEl fin del liberalismo de la identidad*, por Mark Lilla

/12.12.16/.- El fracaso electoral del discurso liberal en Estados Unidos lleva al profesor de Humanidades en la Universidad de Columbia Mark Lilla a recordar que “la fijación con la identidad racial, sexual y de género ha deformado el mensaje del liberalismo americano y le ha impedido convertirse en una fuerza unificadora capaz de gobernar”. Frente a ello, en este Análisis FAES aboga por “un liberalismo postidentitario que se centre en ampliar su base, dirigiéndose a los estadounidenses en tanto que estadounidenses y enfatizando los problemas que afectan a la gran mayoría de ellos”. Un liberalismo postidentitario que insista en que “la democracia no se trata solamente de derechos; también establece deberes, como mantenerse informado y votar”. Un refortalecimiento, en...

Prensa El fin del liberalismo de la identidad

Es obvio que Estados Unidos se ha convertido en un país más heterogéneo. También es algo bonito de ver. Visitantes de otros países, sobre todo de aquellos que tienen problemas al incorporar diferentes etnias y creencias, están admirados de lo que hemos conseguido. No de forma impecable, por supuesto, pero sin duda mejor que cualquier país europeo o asiático. Es un éxito rotundo.

Prensa ANÁLISIS FAESSistema de pensiones y natalismo, por Francisco J. Contreras

/16.08.16/.- “Nuestro sistema público de pensiones es insostenible, al menos, con las edades de jubilación y los niveles de prestación actuales, por razones demográficas”, ha asegurado el catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Sevilla, Francisco J. Contreras, en el último Análisis FAES. En su opinión, si se mantiene el actual nivel de prestaciones, el peso de las cotizaciones sociales será “aplastante” para la economía. “Sin perjuicio de que se incentive en lo posible el ahorro privado y se inicie una gradual transición hacia el sistema de capitalización, ¿por qué no intentar solucionar la causa demográfica de la crisis de las pensiones, a saber, la bajísima natalidad? Pero esta estrategia, que es la que dictaría el sentido común, no es...

Prensa Sistema de pensiones y natalismo

Nuestro sistema público de pensiones es insostenible (al menos, con las edades de jubilación y los niveles de prestación actuales) por razones demográficas. El gasto total en pensiones (incluyendo las de jubilación, invalidez, viudedad y orfandad) pasó de 80.372 millones de euros en 2007 a 115.454 millones en 2014 (un incremento del 43% en sólo siete años) y de representar un 7,5 a un 10,9% del PIB. Esa progresión ascendente se mantendrá en años venideros, alimentada fatalmente por nuestros desastrosos índices demográficos: en torno a los 1,3 hijos/mujer.

Prensa El fin del liberalismo

12.12.2016. El fracaso electoral del discurso liberal en EEUU nos recuerda que la fijación con la identidad ha deformado el mensaje del liberalismo y le ha impedido convertirse en una fuerza capaz de gobernar. Necesitamos un liberalismo postidentitario que se dirija a los estadounidenses en tanto que estadounidenses y enfatice los problemas que afectan a la gran mayoría de ellos. 

Prensa ANÁLISIS FAESEl fin del liberalismo de la identidad*, por Mark Lilla

12.12.2016. El fracaso electoral del discurso liberal en Estados Unidos lleva al profesor de Humanidades en la Universidad de Columbia Mark Lilla a recordar que “la fijación con la identidad racial, sexual y de género ha deformado el mensaje del liberalismo americano y le ha impedido convertirse en una fuerza unificadora capaz de gobernar”. Frente a ello, en este Análisis FAES aboga por “un liberalismo postidentitario que se centre en ampliar su base, dirigiéndose a los estadounidenses en tanto que estadounidenses y enfatizando los problemas que afectan a la gran mayoría de ellos”. Un liberalismo postidentitario que insista en que “la democracia no se trata solamente de derechos; también establece deberes, como mantenerse informado y votar”. Un refortalecimiento, en...

Prensa El fin del liberalismo de la identidad

12.12.2016. Es obvio que Estados Unidos se ha convertido en un país más heterogéneo. También es algo bonito de ver. Visitantes de otros países, sobre todo de aquellos que tienen problemas al incorporar diferentes etnias y creencias, están admirados de lo que hemos conseguido. No de forma impecable, por supuesto, pero sin duda mejor que cualquier país europeo o asiático. Es un éxito rotundo.

Prensa ANÁLISIS FAESSistema de pensiones y natalismo, por Francisco J. Contreras

16.08.2016. “Nuestro sistema público de pensiones es insostenible, al menos, con las edades de jubilación y los niveles de prestación actuales, por razones demográficas”, ha asegurado el catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Sevilla, Francisco J. Contreras, en el último Análisis FAES. En su opinión, si se mantiene el actual nivel de prestaciones, el peso de las cotizaciones sociales será “aplastante” para la economía. “Sin perjuicio de que se incentive en lo posible el ahorro privado y se inicie una gradual transición hacia el sistema de capitalización, ¿por qué no intentar solucionar la causa demográfica de la crisis de las pensiones, a saber, la bajísima natalidad? Pero esta estrategia, que es la que dictaría el sentido común, no es...

Prensa Sistema de pensiones y natalismo

16.08.2016. Nuestro sistema público de pensiones es insostenible (al menos, con las edades de jubilación y los niveles de prestación actuales) por razones demográficas. El gasto total en pensiones (incluyendo las de jubilación, invalidez, viudedad y orfandad) pasó de 80.372 millones de euros en 2007 a 115.454 millones en 2014 (un incremento del 43% en sólo siete años) y de representar un 7,5 a un 10,9% del PIB. Esa progresión ascendente se mantendrá en años venideros, alimentada fatalmente por nuestros desastrosos índices demográficos: en torno a los 1,3 hijos/mujer.