Diálogo 'Europa frente a sus fantasmas'

05/11/2009



Rafael Bardají
ha iniciado el debate planteando diversas cuestiones con el fin de dilucidar cuáles son esos fantasmas a los que se enfrenta Europa. En primer lugar, ha preguntado a los ponentes si Europa "está avanzando hacia Eurabia o Europeistán". Para Bardají, frente a la ya célebre afirmación de que uno de los problemas de Europa es que ha dejado de quererse a sí misma y ya no cree en nada, ha planteado la tesis opuesta según la cual "Europa se quiere demasiado a sí misma, está ensimismada en sus instituciones y sus logros recientes, y cree más bien en todo, pues todo es aceptable e igualmente válido".


El moderador también ha puesto sobre la mesa la cuestión de si el conflicto en Oriente Medio puede afectar a Europa, puesto que los radicales "no reconocen más frontera que aquella que separa la tierra del Islam de la tierra de guerra", y si Estados Unidos es otro de los fantasmas a los que se enfrenta Europa, dada la "a veces tensa relación entre las dos orillas del Atlántico".


Ignacio Cosidó, senador fundador del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) ha considerado que "Europa no se enfrenta a ningún fantasma sino a realidades palpables y muy peligrosas como la explosiva combinación de una demografía en descenso con unos flujos de inmigración muy intensos". Más allá de la inmigración descontrolada, el problema de este fenómeno es que "muchos de los que llegan a Europa son jóvenes musulmanes que ya han sido radicalizados en sus países de origen". Pese a todo, Ignacio Cosidó ha mostrado su confianza en "la capacidad del Islam de adaptarse a los principios democráticos".


Para Cosidó, Europa se enfrenta a dos graves enfermedades: el relativismo absoluto y "la idea que se ha impuesto según la cual la libertad es negociable". La batalla fundamental en Europa, ha destacado, "es la batalla de las ideas y los valores". Si bien el proyecto totalitarista que propone el Islam "y el hecho de que se sirva de un instrumento tan persuasivo como es el terrorismo" son amenazas graves, el problema radica en la debilidad europea, que limita su capacidad para dar una respuesta contundente a la amenaza yihadista.


Alejandro Muñoz Alonso, senador, ha declarado que "Europa avanza de manera acelerada hacia Eurabia ya que el Islam ha ocupado el espacio que ha dejado vacío una Europa que en el siglo XXI, se ha replegado sobre sí misma a causa de un intenso complejo de culpabilidad e inferioridad". Europa mira hacia su pasado "y no le gusta lo que ve"; esto es para Muñoz Alonso, "lo que ha desencadenado la crisis de identidad en la que se encuentra inmersa".


Una crisis agravada aún más por el hecho de que los principios que sustentan su civilización "no son exclusivamente europeos sino universales".


Además, ha señalado el problema de incompatibilidad entre el Islam y la democracia, "sobre todo teniendo en cuenta que no existen síntomas de evolución ni moderación en el Islam a corto plazo", ha señalado. Sobre Oriente Medio, el senador ha destacado que resulta difícil pensar que se puede arreglar la situación de Oriente Medio de manera satisfactoria para los radicales, "ya que la única solución aceptable para ellos es la desaparición de Israel". En este escenario, el primer frente de batalla se encuentra en Europa y es aquí donde debemos centrar nuestros esfuerzos. "No hay que olvidar que en Europa hay indicios graves de rendición y resignación de los que Europa no es siquiera consciente".