Aznar recibe en Segovia el Premio Sello Real de Paños

05/11/2009

Aznar recibe en Segovia el Premio Sello Real de Paños


El ex presidente recibe el Premio Sello Real de Paños




/09.09.2008/
El presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), José María Aznar, ha recibido en Segovia el Premio Sello Real de Paños otorgado por la Cámara de Comercio segoviana.


El galardón, que ha sido entregado en el acto celebrado en la Casa de las Flores del Palacio Real de la Granja, reconoce la labor del ex presidente del Gobierno por el desarrollo de Segovia. 



A continuación se reproduce de forma íntegra la intervención de José María Aznar al recibir el Premio Sello Real de Paños: 



Es para mí un placer y un honor acompañarles esta tarde-noche con ocasión de la entrega de estos prestigiosos premios.


Lo primero que quiero hacer es dar las gracias muy sinceramente a la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Segovia por su generosidad al haberme distinguido con el premio del que hoy se me hace entrega.


Estoy seguro de que muchas otras personas se lo merecen tanto o más que yo. Habéis sido muy amables conmigo otorgándome este premio que tanto me honra y yo deseo agradecéroslo públicamente.


Voy a ser breve en mi intervención, como corresponde, pero no quiero desaprovechar esta oportunidad que se me brinda para trasladarles algunas breves consideraciones, en particular teniendo en cuenta el momento económico actual.


Lo primero que quiero decirles es que estoy muy contento de que el tren de alta velocidad sea ya una realidad para Segovia. Los segovianos aprecian mejor que nadie las ventajas que reporta acortar drásticamente los tiempos de transporte gracias al AVE, con todo lo que eso significa en términos de calidad de vida y oportunidades de desarrollo económico y social. 

Lo segundo que quiero deciros es que, como Presidente del gobierno de España, hice todo lo que pude para que el AVE pudiera llegar a Segovia lo antes posible y en las mejores condiciones posibles.


Y puedo aseguraros que los responsables del Ministerio de Fomento de aquella etapa de gobierno, tanto Rafael Arias Salgado como, en particular, Francisco Álvarez-Cascos, trabajaron mucho y bien e hicieron posible que hoy esta infraestructura de transporte tan importante para Segovia sea una realidad.


Muchas otras personas trabajaron también con gran entusiasmo por el AVE a Segovia, entre otras, muchos de los aquí presentes. No quiero dejar de mencionar a Javier Gómez Darmendrail. 

Este premio es en realidad un premio a todos ellos.


En estos tiempos tan complicados en el terreno económico que ahora vive España, disponer del AVE permite a Segovia capital y al conjunto de la provincia estar mejor pertrechados frente a la crisis.


En ese sentido, Segovia es afortunada. Y es que la crisis económica, que desgraciadamente será dura, profunda y duradera, hará imposible que el AVE llegue a muchas otras capitales españolas. Simplemente, no habrá dinero para financiar estas infraestructuras que se prometieron a los ciudadanos hace muy pocos meses.


Además, quiero recordar que la pérdida de los fondos europeos que recibíamos como consecuencia de una "simpática negociación" restará aún más recursos para la realización de infraestructuras y supondrá un menor crecimiento para nuestra economía, entre el 0"5 y el 1% del PIB. De esto, muchos españoles todavía no son conscientes pero lo serán en muy breve plazo.


Pues bien, se diría que a algunos la crisis les ha pillado de sorpresa. Tanto, que hasta hace bien poco simplemente la negaban.


Consecuentemente, las medidas económicas para prevenirla o hacerle frente han brillado por su ausencia.


Otros hemos venido advirtiendo desde hace tiempo de los negros nubarrones que se aproximaban y que anunciaban la situación económica que los españoles han comenzado a sufrir en sus propias carnes, situación que nos comienza a recordar tiempos pasados que en su día fueron felizmente superados.


Hace 4 años se decidió paralizar el proceso de liberalización y reforma económica española, es decir, se decidió no avanzar hacia un país más competitivo y flexible. Eso fue un grave error, la crisis de hoy es la cosecha de los últimos cuatro años. Es la cosecha de los últimos cuatro años de gasto público excesivo, de subida de los impuestos y de ausencia de reformas económicas.


Cuando se siembra todo eso, se cosecha una crisis. Ya lo vivimos a principios de los noventa, y lo volvemos a vivir ahora.


Han quedado atrás los tiempos en los que España creaba la mitad del empleo de toda la Unión Europea. España vuelve a estar a la cabeza de Europa en producción de parados, como en los viejos tiempos.


Lamentablemente, han desaparecido los enormes flujos de inversión extranjera en España. Los capitales rehuyen nuestro país, como en aquellos tiempos que parecían felizmente superados.


Desgraciadamente, ha desaparecido la confianza en la economía española, que se refleja en que los inversores extranjeros rechazan la deuda española.


Quedan atrás los tiempos en los que la deuda pública española superaba a la deuda alemana en confianza de los inversores internacionales.


Hoy España vuelve a estar en las primeras páginas de la prensa económica internacional, pero justamente por lo contrario que hace cinco o seis años. Ya no tenemos la España del superávit, del empleo y del crecimiento, sino la España del déficit, el desempleo y la recesión.


Entonces se hablaba del milagro económico español. Hoy se afirma que España es un lastre para la Europa del euro.  Y es que cualquiera que supiera algo, sabía que en la Europa del Euro, las reformas, la disciplina y la flexibilidad, como antes decía, son indispensables. Digo, quien quiera que supiera algo y que actuara responsablemente desde el Gobierno. Yo creo que la principal tarea de un gobernante consiste en ser responsable y tomar decisiones buenas para el país, no en negar la realidad o ser incapaz de afrontarla. Consiste en tomar decisiones y asumir responsabilidades y no en insultar a los demás llamando antipatriotas o hipócritas a los que simplemente no están de acuerdo contigo. Y consiste tanto en afrontar la situación económica para volver al crecimiento y al empleo con decisiones serias y no puños en alto desde un radicalismo izquierdista raído y fracasado y del cuál, no se puede esperar nada bueno.


Queridos amigos,


Muchos de vosotros me conocéis y sabéis que soy optimista por naturaleza. Y aunque llegan años de crisis, paro y desánimo, nuestro país tiene la capacidad de superar esta crisis.


La sociedad española necesita una política económica muy distinta, ya saben los españoles cuál es la política que funciona, ya saben los españoles cuál es la política que crea confianza, ya saben los españoles cuál es la política que abre oportunidades de futuro.


Me refiero a la política económica que reduce el gasto público, baja impuestos, elimina burocracia, liberaliza los sectores, crea competencia, se abre al exterior,  respeta la ley y las instituciones  y genera confianza.


Cuando se siembran estas políticas, se cosechan los frutos deseados: empleo y crecimiento.


Es así como se sientan las bases adecuadas para que el Estado disponga de recursos con los que seguir capitalizando España en el futuro.


Con infraestructuras tan modernas e importantes para generar oportunidades de futuro como el AVE del que hoy disfruta Segovia, que no hubiera sido posible sin la política económica que nos trajo más de diez años de intenso crecimiento de la economía y del empleo.


Los actuales gobernantes de España, como he dicho recientemente, recibieron como herencia el país más rico de nuestra historia. En cuatro años la herencia ha sido dilapidada. Espero que los españoles sepan en el presente y en el futuro lo que más les conviene.


Queridos amigos,


No deseo entretenerles más. Tan sólo quiero reiterarles mi agradecimiento por su amabilidad y generosidad con este premio que, insisto, no es sólo para mí sino para muchas personas que hicieron realidad ese sueño de tantos años atrás de traer el AVE a esta maravillosa provincia castellana.