Tertulia Liberal: "Neo proteccionismo y neo intervencionismo: el camino para alargar la recesión"

05/11/2009

Albert: "Parece que el liberalismo se ha convertido en la causa de todos los males"

"Nada peor que reunir a todos los partidos por un pacto: reunión de rabadanes, oveja muerta"

González: "Muchas medidas políticas pueden parecen éticas, pero son económicamente estúpidas"

Rodríguez Braun: "Todo el mundo acude al Estado sin pensar que los gobiernos son los responsables

La última jornada del curso "Confianza contra la crisis' del Campus FAES, dedicada a la cuestión "Apertura y libertad frente a la crisis", ha comenzado esta mañana con la celebración de la tertulia liberal "Neo-proteccionismo y neo-intervencionismo: el camino seguro para alargar la recesión". Moderada por Rocío Albert, profesora de economía de la Universidad Complutense, ha contado con la participación de Pedro Schwartz, catedrático de economía del CEU; Manuel Jesús González, catedrático de historia de las doctrinas económicas de la UNED ; y Carlos Rodríguez Braun, catedrático de historia e instituciones económicas de la Universidad Complutense.

Rocío Albert ha presentado a los participantes calificándolos como "liberales de bandera sin sufijos ni prefijos" en un momento en el que el liberalismo "se ha convertido en la causa de todos lo males".

Pedro Schwartz ha asegurado al comienzo de su intervención que en el origen de la crisis económica "lo que falla no es el mercado, sino la política, que hace imposible aplicar soluciones", y que, en este sentido, no hay "nada peor que reunir a todos los partidos por un pacto económico: junta de rabadanes, oveja muerta". Schwartz se ha referido al respecto a los Pactos de la Moncloa, afirmando que "no hubo tales" y que se limitaron, según sus palabras, "a dar a los sindicatos el Estatuto de los Trabajadores para que no se quejaran si el Banco de España establecía medidas antiinflacionarias".

"El sistema financiero simplemente ha amplificado los efectos de la crisis", ha dicho, pero es la democracia la que "se resiste al progreso". Schwartz ha considerado "obstáculos políticos" que los ciudadanos quieran medidas que prometan reducir la incertidumbre de sus ingresos al pensar que "es un defecto del mercado en vez de un coste del progreso".

Manuel Jesús González ha puesto el acento en las medidas de protección que "no se hacen esperar en momentos de recesión", a pesar de no son "ni siquiera un alivio temporal". "Muchas de las medidas políticas que parecen éticas son económicamente estúpidas. ¿Por qué hay que proteger todos los puestos de trabajo? Habrá que proteger los productivos", ha asegurado. González se ha cuestionado de dónde viene esa presión social por la protección y ha concluido que la clase media "cree que el gobierno tiene que compensar el reparto de ganancias del mercado global porque siente que no participa de ellas".

En su análisis, ha calificado de "hipócritas" a los antisistemas "que nos acusan de inmorales". "El liberalismo tiene un fuerte soporte moral; ha generado inmensas ganancias en términos de riqueza y de empleo en los países pobres, que no lo son por la apertura de los mercados globales", ha manifestado el participante, que finalmente ha valorado que "la protección no acaba con la recesión. Si un proceso de recuperación a corto plazo no se desprende de este tipo de medidas, las consecuencias pueden ser peores".

Carlos Rodríguez Braun ha comenzado su intervención expresando que "las crisis, como las guerras, son letales para la libertad. Todo el mundo acude al Estado sin pensar que los gobiernos son responsables", y ha defendido insistentemente el principio del liberalismo -"lo que es bueno lo es por sí mismo, independientemente de su resultado"- para explicar el error que supone pensar que es la política "el motor de los cambios". "Tomemos Garoña como ejemplo. Oponerte al cierre es de derechas; estar a favor, de izquierdas, así que que sean los técnicos quienes decidan. Es un gravísimo error", ha analizado. A su juicio, los políticos "usan la libertad como instrumento, la norma es el trilerismo: los socialistas privatizaron el INI al tiempo que subieron la presión fiscal", ha recordado "Que el mensaje liberal no termine de calar" por esta instrumentalización de la libertad es, según Rodríguez Braun, una "mala noticia. La buena es que la crisis ha sido menos dañina para las libertades de lo que pudiera parecer". Según sus palabras, la ola de intervencionismo es "infinitamente menor que en la década de los 30" y los políticos se esfuerzan en decir que "no quieren el proteccionismo" y tienen "mucho cuidado con cómo comunican las subidas de impuestos".