Mayor Oreja: "ETA volverá a tentar al Gobierno con otro proceso de negociación"

05/11/2009







"A ETA le sobraba el PNV y por ello favoreció el cambio en el Gobierno vasco"

"El nuevo modelo de ETA es el de Cataluña: la izquierda con apariencia de nacionalismo"

"La crisis de principios y valores forma parte de un proyecto político deliberado de Zapatero"



/06.07.2009/ El eurodiputado y vicepresidente del Partido Popular Europeo Jaime Mayor Oreja ha intervenido esta mañana en la apertura del curso "Desafíos y amenazas a la democracia liberal" del Campus FAES, durante la cual ha asegurado que "con toda seguridad, ETA va a volver a tentar al Gobierno con un nuevo proceso de negociación planteado en otros términos". Para el líder del PP en el Parlamento Europeo "a ETA le sobraba el PNV y por ello favoreció el cambio en el gobierno vasco, de ahí su comportamiento electoral y los últimos atentados".


 



"El nuevo modelo de ETA es el de Cataluña: la izquierda con apariencia de nacionalismo. Y no es pronóstico, es diagnóstico", ha afirmado. "El atentado que costó la vida a Eduardo Puello sólo se entiende como parte de la estrategia negociadora. ETA quiere mostrar su fortaleza" y decir que el estado "no lo tiene todo ganado". Para el futuro próximo, Mayor Oreja ha dicho estar seguro de que "vamos a una reformulación de la tregua que intentará narcotizar a la sociedad española: cuando ETA haga su propuesta, ya no habrá capacidad de reacción porque parecerá que lo único posible será entrar en su juego".


PROYECTO POLÍTICO CONTRA LOS VALORES


El eurodiputado popular también ha valorado que "la crisis nacional de los principios y valores de la Transición, que parecen exhaustos, no es casual, sino que forma parte de un proyecto político deliberado de Rodríguez Zapatero en busca de una España irreal". "Y esta crisis nacional afecta a la económica y dificulta la recuperación", ha alertado. Según sus palabras, "hay que interpretar la crisis actual en clave de decadencia" y ésta es consecuencia de una "pérdida de dirección" que se manifiesta "cada semana" en la financiación autonómica, la política lingüística, la falta de un planteamiento energético y el "espectáculo del CNI".


Al respecto de la reciente ley de reforma educativa catalana, Mayor Oreja ha aludido a las palabras previas del presidente de FAES, José María Aznar, que le pidió defender en Europa los derechos y libertades de los padres sobre la lengua en la que sus hijos son escolarizados. "El PPE sabrá defender la libertad de los padres amenazados por leyes que atentan contra sus derechos lingüísticos y que emanan del gobierno de Cataluña y de otras autonomías", le ha contestado.

A continuación ha manifestado que cualquier alternativa al Gobierno debe formularse "en términos de regeneración", porque "lo que necesita España no es un cambio de siglas ni de administración, sino un cambio de dirección y de política". "Hay que atreverse a decir a tiempo la verdad y hacerlo a través de proyectos integradores. Nosotros, en el PP y fortaleciendo el liderazgo, porque la regeneración vendrá de equipos sólidos", ha insistido Mayor.


UNA EUROPA DESENFOCADA

En su opinión, al igual que en España, "la mayor amenaza de la democracia en Europa es no saber entender el momento histórico, social ni político". "Europa no supo hacerlo", ha reconocido, "y con ello llegó la crisis de valores y la tragedia". La respuesta a tal desafío deber ser el "liderazgo", ya que "no sólo vivimos una crisis, vivimos un mundo nuevo. Hay que recuperar la confianza y eso requiere gobiernos".


El vicepresidente del PPE ha confesado que cada día está "más alejado de los euroescépticos y más cercano a los que piden una regeneración". Europa necesita alejarse del "desenfoque" y de la amenaza que supone la confirmación del "alejamiento de la gente de las instituciones y de lo que hacemos". Para ello, Mayor Oreja ha abogado por el "máximo esfuerzo" y por comprometerse a "llevar equipos políticos" a las instituciones, ya que "lo urgente es formularnos preguntas políticas, "¿por qué Europa?", "¿para qué?", y tienen que ser contestadas por políticos", ha reconocido.


"El riesgo será quedarse en el Tratado de Lisboa, sea bueno o sea malo, porque lo que se nos exige es una voluntad política en términos de regeneración", ha concluido.