Mesa redonda "Los bicentenarios: la libertad, doscientos años después"

05/07/2010



Navacerrada(Madrid),05.07.10.-
La primera mesa redonda del curso "La libertad en 2010: encrucijadas y oportunidades" del Campus FAES, titulada "Los bicentenarios: la libertad, doscientos años después", se ha ocupado de conmemorar el ciclo de revoluciones atlánticas que fueron el tránsito del antiguo régimen al régimen de libertades.

En el debate, moderado por Alberto Carnero, director del Área Internacional de FAES, han participado Guillermo Lasso, presidente de la Fundación Ecuador Libre; Ángel Rivero, profesor de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid; y Xavier Reyes, profesor investigador de la Universidad de Monteávila, Venezuela.

Ángel Rivero ha distinguido en primer lugar entre la política constitucional y la revolucionaria. Para él, ambos son modelos contrapuestos de libertad: "el gobierno constitucional hace de la defensa de las libertades individuales su fin rector principal mientras que el gobierno revolucionario encarna una voluntad colectiva dirigida a la constitución de un orden nuevo por encima de las libertades individuales". Rivero ha aseverado que "los países que en Iberoamérica han hecho de la política revolucionaria su bandera, han hecho que sus ciudadanos pierdan la libertad y queden condenados a la pobreza".

Como contraparte, el profesor de la Universidad Autónoma ha puesto de relieve que "aquellos estados que han apostado por la política constitucional, han salvaguardado la libertad de sus ciudadanos y les han proporcionado bienestar económico". En este sentido, Rivero ha afirmado que el liberalismo "también favorece una organización económica que genera riqueza cuyos efectos se extienden por la sociedad, con lo que la pobreza se combate sin atacar la libertad".

DERIVA REVOLUCIONARIA
Por su parte, Xavier Reyes, profesor de la Universidad Monteávila de Venezuela, ha analizado en su ponencia la deriva del ideario revolucionario iberoamericano original, que ha dado como resultado políticos tales como "Hugo Chávez, que ha reinterpretado la figura del caudillo y se ha convertido en baluarte del caos y la disolución social". Reyes ha descrito el nuevo orden político resultante "no sólo como autoritario, sino también mafioso, con un capo que lo sustenta".

A continuación, ha hecho un llamamiento para que una nueva clase política "no se limite a aprovechar el Estado liberal como medio de vida y entienda las libertades según la lógica de sus reglas". "Sin su concurrencia es imposible superar los problemas de Iberoamérica", ha concluido Reyes, que ha recordado que hoy se cumplen 199 años de la declaración de independencia de Venezuela.

PROGRAMAS RENOVADORES
Guillermo Lasso, presidente del Banco de Guayaquil y de la Fundación Ecuador Libre, ha recogido la referencia a la clase política iberoamericana para realizar un análisis crítico del rol que los partidos de centro-derecha jugaban en la región antes del surgimiento de los movimientos de izquierda revolucionaria. "Los dirigentes de los partidos y movimientos afines a la libertad tienen una responsabilidad y un reto que enfrentar: conectarse nuevamente con la sociedad y reinventar sus programas, sus ideas y su lenguaje", ha reivindicado.

Lasso ha lamentado que "el socialismo del siglo XXI haya logrado posicionarse como un nuevo movimiento liberador, resultado de que los partidos de derecha se apartaran de sus principios ideológicos y se desconectaran de las necesidades de la ciudadanía". "Los ajustes presupuestarios vía shock y las privatizaciones, que resultaron ser la transformación de monopolios públicos en monopolios privados, sólo beneficiaron a un pequeño grupo de listos", ha recordado, antes de concluir que "como en su momento dijo el presidente Aznar, es la hora de la unión de los afines, de los que creen que las libertades son un valor esencial para la dignidad y el desarrollo de los pueblos".