XXVI Observatorio Económico FAES: "Situación y perspectivas del sistema financiero"

01/07/2011



Navacerrada (Madrid), 01.07.11.-
La primera jornada del curso de economía del Campus FAES 2011 ha concluido esta tarde con la celebración del XXVI Observatorio Económico, titulado "Situación y perspectivas del sistema financiero". La mesa redonda ha contado con la participación y moderación de Juan Velarde, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales; Fernando Fernández, profesor de IE Business School; Luis de Guindos, director del Centro del Sector Financiero de PWC e IE Business School; y Jaime Requeijo, catedrático emérito de Economía Aplicada de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

El director del Observatorio, Juan Velarde, ha introducido el debate preguntándose si "España puede permitirse no tener una política económica verdaderamente maravillosa", y ha calificado de "preocupante" que en un entorno como el actual "nos dediquemos exclusivamente a hacer alguna medida parcial, con retrocesos y medidas complementarias que no sabemos muy bien a qué se deben". Velarde, además, ha comparado a España con Italia y Grecia, "países que en cierto momento se desarrollaron mucho a través de un incremento importante de las deudas y que han acabado originando desequilibrios financieros importantes".

Luis de Guindos, en su explicación acerca del proceso de transformación del sistema financiero, también ha asegurado que en el futuro próximo "lo más importante va a ser la política económica que implemente el Gobierno" y que ésta sea "la que necesita el país", ya que "a España le acechan numerosos nubarrones desde el punto de vista de los inversores". De Guindos, que ha calificado el presente tiempo político de "minutos de la basura", ha dicho que las reformas llevadas a cabo hasta la fecha, entre las que ha citado la laboral, la de la negociación colectiva y la del propio sistema financiero, "no son las que se necesitaban".

Al alertar sobre la desaceleración de la economía mundial y apuntar que "la cuestión no es tanto la desaceleración en sí como que nos pilla con el pie cambiado y sin margen de maniobra desde el punto de vista de la política económica", De Guindos ha llamado la atención sobre el peligro de que "los mercados huelan que no se aplican las medidas y que las reformas no van en la dirección adecuada". "Tenemos que ver si en los próximos meses las finanzas españolas convergen al 6 por ciento del PIB, porque de no hacerlo nos encontraríamos en una situación de "malestar" de los mercados internacionales hacia España", ha apuntado.

En relación a Grecia, De Guindos ha expresado dudas sobre la capacidad del Gobierno de Atenas de poner en marcha los ajustes y medidas a los que le compromete la aprobación del segundo rescate. "El problema es que el Gobierno griego prefiere la reestructuración de la deuda a la reestructuración de su economía", ha lamentado.

Fernando Fernández, en su turno, ha señalado que "los problemas del sistema financiero español son más un problema de política macroeconómica que estrictamente financiero". "Se ha hecho urgente, fundamentalmente, porque la confianza internacional en el modelo de cajas ha desaparecido y no hay posibilidad de recuperarla", ha diagnosticado. "Sobran bancos en este país", ha dicho al respecto.

Desde su punto de vista, el sector financiero español tiene "tres problemas básicos: uno de credibilidad de los balances y el desconocimiento de la magnitud de los activos tóxicos, otro de beneficios esperados, y un último, resultado de los dos anteriores, de exceso de capacidad instalada en el sector".

Con respecto a la "privatización de las cajas de ahorros", Fernández ha deseado que "ojalá salga bien", ya que sería la "forma de demostrarle al mundo que el sistema financiero español todavía es capaz de atraer al capital internacional interesado". "Si sale bien", ha afirmado, "producirá una disminución significativa del riesgo España y determinará el resto de las recapitalizaciones que se lleven a cabo".

Finalmente, Jaime Requeijo ha señalado que "la tarea de reducción de la deuda pública española ?"que ha calificado de importante elemento adicional en la relación entre intermediarios y el sistema financiero-, es esencial, porque de no hacerlo nuestra política económica no será creíble y estaremos en una situación de desequilibro tremendamente inestable". Esta situación, a su juicio, se agrava en la medida en que "los sobresaltos en la Unión Monetaria no van a cesar y que, en relación a Grecia, en unos meses estaremos de nuevo en el candelero".

El catedrático de la UNED ha manifestado su preocupación por los "brazos perversos" de la deuda pública española, "que arrincona la financiación del sector privado y produce una notable desconfianza en los mercados financieros internacionales". "La reducción de la deuda pasa por transmutar el déficit en superávit y en las actuales condiciones políticas no parece fácil que esto suceda. Mientras no se tomen medidas estos dos efectos pervivirán", ha concluido.