Hoy, en la presentación del Índice de Libertad Económica 2015, organizada por la Fundación FAES ÍNDICE DE LIBERTAD ECONÓMICA | Nadal: “Hemos sido capaces de hacer lo que nadie en ganancia de competitividad”

10/03/2015

    _ Marín: “El mantenimiento de una agenda de reformas ambiciosa debe ser un objetivo irrenunciable para el final de esta legislatura y para la siguiente”

    _ Roberts: “La conclusión de los programas de austeridad en Europa es que es más importante cortar el gasto que subir los impuestos”

    _ España logra frenar tres años de descensos y repite en el puesto 49 del ránking mundial tras aumentar su puntuación en cuatro décimas

El director de la Oficina Económica del presidente del Gobierno, Álvaro Nadal, ha afirmado hoy que “hemos sido capaces de hacer lo que no se ha hecho antes en ganancia de competitividad, y desde fuera se está reconociendo”. “España es ahora más competitiva que cuando entramos en el euro y la moderación salarial es una parte fundamental de esa estrategia. Por primera vez en nuestra historia podemos ganar competitividad ganando poder adquisitivo frente a Alemania”, ha aseverado durante la presentación del Índice de Libertad Económica 2015 (lea aquí el Índice), organizada por la Fundación FAES.

En el acto han intervenido también el investigador de The Heritage Foundation James M. Roberts y el director de Economía y Políticas Públicas de FAES, Miguel Marín, que ha afirmado que “la economía española tiene que seguir apostando por la libertad y, en este sentido, el mantenimiento de una agenda de reformas ambiciosa debe ser un objetivo irrenunciable para el final de esta legislatura y para la siguiente, como única vía para consolidar un crecimiento económico, sano equilibrado y capaz de generar empleo de calidad”.

El Índice, elaborado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal, analiza 178 países y refleja que la libertad económica mundial está en alza por tercer año consecutivo y ha alcanzado un nivel récord de 60,4 puntos, el más alto de sus 21 años de historia. Este incremento supone una subida general de 2,8 puntos desde 1995, aunque el ritmo de crecimiento se ha ralentizado en comparación con la mejora de 0,7 puntos del año pasado, según ha apuntado Roberts.

España repite en el puesto 49 del ránking mundial, posición que ya ocupaba en 2014, si bien logra frenar tres años consecutivos de descensos y aumenta su puntuación en cuatro décimas, hasta alcanzar los 67,6 puntos. Nuestro país ha mejorado en seis de las diez variables analizadas, fundamentalmente en lo referente a libertad de inversión, monetaria y de gasto público. En relación a Europa, España se sitúa en el puesto 21 de los 43 países de la región, por debajo de la media de la Unión Europea pero por encima de otros países del sur del continente. Roberts ha resumido la situación explicando que “España se encuentra en la mitad superior de todos los países incluidos en el estudio”.

AUMENTO DE EXPORTACIONES
Durante la presentación del Informe, Nadal ha asegurado que “la economía diversificada y abierta de la España de hoy tiene mucho que ver con la libertad económica, siendo la variable más destacada el aumento de las exportaciones sobre el PIB”. En este sentido, ha puesto en valor el aumento de las exportaciones en los últimos cuatro años, del 25 al 32 por ciento, “lo que no ha hecho nadie en el mundo”.

Más allá de los logros en materia de competitividad y costes salariales, ha repasado las reformas energética, financiera y de costes administrativos llevadas a cabo por el Gobierno. Nadal ha insistido en que había una vía alternativa al rescate y a la salida del euro y es la que el Gobierno ha seguido. “El crecimiento exige dos requisitos: reformas estructurales, que pasan por reasignación de recursos hacia sectores más competitivos, y estabilidad macroeconómica”, ha subrayado.

PARÓN REFORMISTA
Miguel Marín, por su parte, ha afirmado que “la libertad económica no es un concepto etéreo ni utópico”. “La decepcionante respuesta de nuestra economía a la crisis puede explicarse en parte por el ‘parón reformista’ en 2004 y por los pasos atrás que acabaron por determinar una economía menos flexible y adaptada a la realidad del entorno global”, ha diagnosticado.

El director de Economía y Políticas Públicas de FAES ha manifestado también que “el brote de populismo que padecemos en Europa supone devolver el debate económico al siglo XX, por lo que tiene de revisión de lo que nos ha traído hasta aquí. Todos los populismos, de izquierda o derecha, son enemigos de la libertad económica, y todos sin excepción la sitúan demagógicamente en el centro de todos los males que padecemos”.

Para Marín, “la libertad económica se encuentra en el centro de las soluciones de los países que hoy han superado la crisis, y por suerte o por desgracia, no faltan evidencias empíricas para sustentar esta afirmación”. “Podríamos hablar de Venezuela, cuya revolución contra la libertad ha deparado una economía fallida con serios problemas de sostenibilidad del Estado. Y podríamos hablar de Grecia, que cuando empezaba a salir del túnel ha dado un vuelco hacia un Gobierno populista que no ha deparado más que parálisis interna y desconfianza internacional”, ha citado antes de afirmar que “hoy se hace necesaria una reafirmación de los principios que compartimos los que defendemos la libertad económica como motor del éxito del cualquier economía”.

MEJORA DE LIBERTADES
Por último, James Roberts ha explicado que el avance de la libertad económica en todo el mundo en el último año ha estado impulsado por la mejora de la libertad comercial, la monetaria y la libertad frente a la corrupción, mientras que la pérdida más pronunciada ha sido la del área de gobierno limitado, que mide el control del gasto público. “La conclusión de los programas de austeridad que se han llevado a cabo en Europa es que es más importante cortar el gasto que subir los impuestos”, ha apuntado.

En este sentido, el Índice afirma que “la política más efectiva de un gobierno para incrementar la riqueza y el crecimiento económico no es la de incrementar su propio gasto o el aumento de normativas reguladoras, pues ambas reducen la libertad económica. En cambio, es probable que los mejores resultados se consigan mediante reformas normativas que mejoren los incentivos que impulsan la actividad empresarial, creando más oportunidades para un mayor dinamismo económico”.

El Índice de Libertad Económica se publica anualmente desde 1995 con el objetivo de medir el grado de libertad de las economías mundiales. El estudio analiza pormenorizadamente cada país atendiendo a diez variables englobadas en cuatro grupos -Estado de Derecho, tamaño del gobierno, eficacia reguladora y apertura de los mercados- y establece una clasificación que en esta edición lideran Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Australia y Suiza.

El vínculo entre libertad económica y desarrollo es evidente y sólido”, apunta el estudio de 2015, que señala que “los países que están aumentando su libertad disfrutan de mayor crecimiento económico, más empleo, ingresos más elevados, mejor atención médica y muchos otros beneficios. Los que no, se están quedando atrás y, en el peor de los casos, permanecen anclados en el estancamiento y la pobreza. Este fracaso es inexcusable. Y lo más importante, es prevenible”.