En la nota editorial del último número de la revista 'Cuadernos de Pensamiento Político', dirigida por Javier Zarzalejos FAES pide profundizar “en el proyecto que mereció una amplísima mayoría hace cuatro años”

19/10/2015

    _ CATALUÑA | Martín Blanco: “El objetivo de los partidos constitucionalistas debería ser promover en la próxima legislatura una gran conversación nacional”

    _ Jiménez Sánchez: “El problema es que confundamos la identidad con la soberanía”

    _ Bardají: “El acuerdo con Irán propiciará un incremento de la tensión y de la amenaza tanto para Israel como para otros actores de la región”

    _ Tarchi analiza las “afinidades y falsas equivalencias” entre populismo y extrema derecha, que considera “comunicantes pero diferentes”

La revista Cuadernos de Pensamiento Político, editada por la Fundación FAES y dirigida por su secretario general, Javier Zarzalejos, publica su número 48, en cuya nota editorial manifiesta que “es necesario profundizar en las razones y en las intenciones del proyecto que mereció una amplísima mayoría hace cuatro años”. “Nada está decidido y casi todo está aún pendiente de resolverse”, asegura la Fundación, que sostiene que “el desgarro social, la transferencia de voto en perjuicio del PP, la posibilidad de un escenario político que incentive la concentración del voto de izquierda y la probable consolidación de una grieta en el espacio del centro-derecha son hechos ante los que cabe adoptar diversas actitudes, sabiendo que conducen a resultados distintos”.

La revista presta atención también a la cuestión catalana en un artículo en el que el politólogo Ignacio Martín Blanco manifiesta que, en la próxima legislatura, “el objetivo de los partidos constitucionalistas debería ser promover una gran conversación nacional”. Además, el número reflexiona sobre el concepto de Estado-nación, en el que se imbrica “el problema jurídico-político más importante al que ha de hacer frente la democracia en España”, a juicio del profesor de Filosofía del Derecho José J. Jiménez Sánchez
 
       Otros temas analizados en Cuadernos 48 son las concesiones y consecuencias del acuerdo nuclear alcanzado con Irán, a cargo del director de Política Internacional de FAES, Rafael L. Bardají, y el debate sobre el populismo y a la relación que le unen con la extrema derecha, que firma el politólogo Mario Tarchi. La revista incluye además los artículos Usos, motivos y revival del nacionalismo español, de José María Marco; La cómoda mayoría y los inquietantes retos del Partido Conservador británico, de Tom Burns Marañón; El fin del ‘fin de la historia’ y el retorno de las políticas de poder, de Josef Joffe; El futuro de Oriente Medio y los acuerdos con Irán, de Alessandro Orsini, y La comprensión simplificada de la historia y del mundo. La popularidad de Carl Schmitt en América Latina, de H. F. C. Mansilla.
 
CONJURAR EL PELIGRO
La nota editorial de este número de Cuadernos recuerda que “al inicio de la legislatura escribimos que a la luz de los resultados de 2011 el Partido Popular se había convertido en el partido indispensable de España […] Y era previsible que padeciese una abrasión que debía tratar de compensar reiterando y fortaleciendo el vínculo entre la circunstancia del país, la necesidad de su proyecto político y la utilidad del partido para llevarlo a cabo”. 
 
Señala FAES que, “según el consenso mediático, ese desgaste comenzó a producirse muy pronto y ha continuado. Al día siguiente de las elecciones municipales y autonómicas fueron muchas y muy destacadas las voces que se alzaron exigiendo al PP una drástica y urgente rectificación de su rumbo político en términos categóricos e incluso con imputaciones personales, en algunos casos excesivas en la forma y en el fondo”. “Las elecciones catalanas han dado continuidad a esos análisis y, si nos guiamos por los datos demoscópicos, la tendencia que tanto inquietaba hace unos meses aún no parece haberse modificado”, apunta la nota editorial. 
 
Para la Fundación “nada está decidido y casi todo está aún pendiente de resolverse” y “siguen teniendo sentido las reflexiones del 26 de mayo y las que han tenido su origen en el resultado de las elecciones en Cataluña”. “Todo lo que desde estas páginas se ha venido diciendo sobre la deriva del nacionalismo tiene hoy plena vigencia y adquiere mayor urgencia. El desgarro social, la transferencia de voto en perjuicio del PP, la posibilidad de un escenario político que incentive la concentración del voto de izquierda “para que no siga el PP” y la probable consolidación de una grieta en el espacio del centro-derecha son hechos ante los que cabe adoptar diversas actitudes, sabiendo que conducen a resultados distintos”, afirma. Para “conjurar ese peligro”, FAES dice que “es necesario profundizar en las razones y en las intenciones del proyecto que mereció una amplísima mayoría hace apenas cuatro años”.  
 
CATALUÑA, PROBLEMA INSOSLAYABLE
Ignacio Martín Blanco, politólogo y periodista, firma Reflexiones sobre Cataluña tras el 27-S, donde manifiesta que “el objetivo de los partidos constitucionalistas debería ser promover en la próxima legislatura una gran conversación nacional”. “El hecho de que tantos catalanes hayan abrazado la causa independentista constituye un problema insoslayable para la estabilidad y el futuro de España. Hay que tratar de superar el problema por elevación”, afirma. 
 
Para Martín Blanco, “en esa gran conversación nacional todos los grupos que conforman la nación española deberían poder expresar su opinión y formular, desde la lealtad institucional y constitucional, sus propuestas para galvanizar nuestro proyecto de vida en común”. “Partiendo del respeto a la Constitución y de la necesidad de consenso, hay mucho de qué hablar entre todos”, apunta.
 
“Después de tres años de no hablar de otra cosa, el independentismo está donde estaba. Aunque con una sociedad partida por la mitad y hastiada de tanto debate identitario de vuelo gallináceo. Pero, a pesar de todo, a uno y otro lado de la divisoria patentizada el 27-S, la sociedad catalana rezuma ganas de reconstruir los puentes de la convivencia entre catalanes, y entre estos y el resto de los españoles”, señala. A su juicio, “no se trata de un proceso unidireccional ni mucho menos de practicar la política de contentamiento con quienes pretenden romper la unidad de España, sino de construir espacios políticos de encuentro entre quienes aspiran a seguir viviendo juntos. La concordia aún es posible”. 
 
CONCEPTO ESTADO-NACIÓN 
En su artículo El concepto Estado-nación en la crisis de la democracia en España, el profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada José J. Jiménez Sánchez aborda lo que considera “el problema jurídico-político más importante al que ha de hacer frente la democracia en España, y que está directamente imbricado con la errónea utilización del concepto Estado-nación”. El texto reflexiona sobre su origen, cuando “sirvió para fundamentar y asentar los Estados europeos modernos. No obstante, ese mismo concepto ha permitido hoy día iniciar un camino inverso, en la medida en que con base en él se reivindican nuevos Estados, la llamada Europa de las naciones”.
 
“El problema es que confundamos la identidad con la soberanía. Precisamente esto es lo que se puede entrever en el debate en el que nos encontramos, aunque a veces es aún peor, pues ni siquiera se entiende el propio concepto de soberanía”, lamenta Jiménez Sánchez. Ante tal situación, se propone analizar el concepto Estado-Nación “para intentar explicar su ambivalencia, así como proponer uno nuevo, capaz de evitar las insuficiencias del anterior”. 
 
IRÁN, INCREMENTO DE LA TENSIÓN
El director de Política Internacional de FAES, Rafael L. Bardají, plantea en El acuerdo nuclear con Irán: concesiones y consecuencias sus dudas razonables sobre el pacto firmado el pasado mes de julio bajo el auspicio del presidente Obama. A su juicio, lejos de significar una distensión en Oriente Medio, el acuerdo propiciará un incremento de la tensión en la zona y de la amenaza tanto para Israel como para otros actores de la región.
 
Explica Bardají que “el acuerdo es malo en sí mismo porque aun en el mejor de los casos, que Irán no viole el acuerdo en cuanto se sienta fortalecida, en diez años contará con una infraestructura intacta y modernizada que le permitirá recuperar su senda nuclear. Pero es muy malo también porque aísla el mal real, que es la naturaleza del régimen de Teherán. Irán aprovechará su nuevo estatus para avanzar sus ambiciones regionales bajo el manto de impunidad y acentuará la represión doméstica”. 
 
 “Y es peligroso porque se basa en una visión optimista e infundada. La creencia de que Irán va a renunciar a sus ambiciones atómicas no cuadra con lo que conocemos de los ayatolás. Si uno lee las declaraciones de sus líderes tras la firma del acuerdo, verá que no van por ahí los tiros. Al contrario”, asegura. 
 
AFINIDADES Y EQUIVALENCIAS 
Cuadernos 48 dedica también espacio al debate sobre el populismo y a la relación que le unen con la extrema derecha. El politólogo Mario Tarchi, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia, analiza en Populismo, derecha radical y extrema derecha las “afinidades y falsas equivalencias” entre ambos movimientos políticos, y propone un estudio más riguroso que el que los medios de comunicación realizan habitualmente.
 
Tarchi cuestiona los argumentos que tienden a equiparar populismo y extrema derecha, “comunicantes pero diferentes”, y establece un esquema clarificador de los conceptos fundamentales cuya acepción les distingue, como ‘pueblo’, ‘nación’, ‘sociedad’, ‘individuo’, ‘líder’ o ‘democracia’.