La UAEH ha sido reconocida recientemente como una de las 50 mejores universidades de América Latina por Times Higher Education Aznar, investido honoris causa por la Universidad Autónoma de Hidalgo (México)

26/08/2016

    _ La institución condecora su gestión como presidente del Gobierno y sus logros en materia económica y de integración europea

    _ Asimismo ha inaugurado la 29ª Edición de la Feria Universitaria del Libro

El expresidente del Gobierno y presidente de FAES, José María Aznar, ha sido investido hoy doctorhonoris causa por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, UAEH, (México), recientemente reconocida por Times Higher Education como una  de las 50 mejores universidades de América Latina. La institución condecora su gestión como presidente del Gobierno español y sus logros en materia económica y de integración europea. Asimismo, Aznar ha inaugurado la 29 Edición de la Feria Universitaria del Libro organizada por la UAEH.

Durante su intervención, Aznar ha subrayado el valor del esfuerzo y el sacrificio como virtudes esenciales a cualquier proyecto educativo o político, a las que ha añadido la importancia de contar con “un propósito impulsor de una voluntad”. “No se puede hacer pedagogía sin tener alguna idea de lo que el hombre debe llegar a ser, como no se puede hacer política -al menos la política grande, la que realmente vale la pena-  sin tener alguna idea de lo que un país o una ciudad o una región deben llegar a ser”, ha asegurado.

Aznar, que ha afirmado no venir “a dar lecciones sino a compartir experiencias”, se ha referido a su propia tarea como presidente del Gobierno entre 1996 y 2004, y al “objetivo claro, preciso y ambicioso” de que España lograra ser socio fundador del euro, un “horizonte capaz de poner en marcha el motor de la voluntad nacional”.

Todo gran proyecto se asienta en el conocimiento de la propia historia y en la declaración de una misión”, ha señalado Aznar, para el que “no hay grandes proyectos impulsados por ideas e intenciones mediocres; hay grandes proyectos cuando se unen grandes propósitos y personas dispuestas a hacer grandes sacrificios porque consideran que vale la pena hacerlos”. Por eso, ha dicho, “creo que la ‘tecnocracia’ nunca es capaz de producir avances de calado. El mero diseño técnico de un proyecto educativo o político carece de la energía para hacer que las personas deseen ponerse en marcha”.

“Mi experiencia es que un país -como las instituciones y como las personas- encierra siempre enormes recursos que en ocasiones permanecen dormidos a la espera de que alguien los despierte. Mi experiencia es que despertar esos recursos es una tarea de liderazgo entendido como la capacidad para medir correctamente la distancia que en un momento de la historia es posible salvar desde lo que se es hasta lo que se debe llegar a ser. Y mi experiencia es que cuando ese proceso se inicia se producen sinergias y empujes insospechados”, ha asegurado.

“Disponemos de más información que nunca, pero el gran debate de fondo sobre la búsqueda de conocimiento o de progreso se encuentra especialmente nublado. Y allí donde no lo está adquiere rasgos de radicalismo, de fanatismo o de populismoCerrar el paso a estas patologías morales es esencial para poder impulsar proyectos políticos o educativos que realmente valgan la pena”, ha advertido.

FUNDACIÓN DEL EURO
Aznar se ha referido a su propia experiencia “en la tarea de impulsar para mi país un proyecto de cambio social de gran alcance”, para lo que ha recordado importantes y significativos datos económicos alcanzados entre 1996 y 2004, entre los que ha destacado la creación de cinco millones de empleos; la disminución de la tasa de paro del 22,8 al 11,5 por ciento; la consecución del equilibrio presupuestario, cuando se partía de un déficit público del 6,6 por ciento; las sucesivas reformas fiscales que aumentaron la renta neta de las familias; la creación del Fondo de Reserva de la Seguridad Social; el crecimiento del PIB en un 64 por ciento; y la reducción de la deuda pública sobre el PIB en 12 puntos.

Para Aznar, lo que hizo posible que España protagonizara un cambio tan espectacular “fue una sociedad capaz de hacer grandes esfuerzos a favor de un proyecto de modernización sin precedentes. Y esa movilización de la voluntad y de los recursos del país obedeció a un objetivo claro y preciso, ambicioso -algunos lo creían imposible- pero al alcance de un gran país importante”. “En aquel momento ese horizonte capaz de poner en marcha el motor de la voluntad nacional fue el de lograr ser socio fundador del euro”, ha afirmado.

A su juicio, “era la ocasión de volver a estar a estar donde debíamos, y de volver a ser lo que debíamos. Y subrayo esta expresión: lo que debíamos ser. Sin ese sentimiento mayoritariamente compartido de deber colectivo nunca habríamos sido capaces de hacer los esfuerzos necesarios”. “El euro era una moneda, por supuesto, pero encerraba la esencia de todo el proyecto político europeo, y por eso era mucho más: reconciliación, paz, progreso, apertura, cooperación”, ha apuntado Aznar.