LA LLAVE DEL GOBIERNO

22/04/2020

El mismo día en que se entrevistaron Pedro Sánchez y Pablo Casado, las fuentes habituales del Gobierno a través de sus medios habituales se emplearon a fondo para dejar claro que la coalición de los socialistas con Podemos estaba “blindada”. En consecuencia, que nadie pensara que esta coalición -en otro tiempo la coalición del insomnio para Sánchez- iba a sufrir mella alguna por la crisis sanitaria, económica y social que estamos atravesando y mucho menos iba a quedar afectada por el diálogo con el PP. Un mensaje de aparente estabilidad que lo único que ha hecho ha sido confirmar la voluntad de Sánchez de mantener un Ejecutivo que hace de la improvisación su método de trabajo, de la gestión un ejercicio de propaganda y del estado de alarma su garantía de continuidad en esta turbulencia. Pero, además, ese supuesto blindaje del Gobierno tiene una consecuencia directa: por si hubiera alguna duda, Sánchez ha dado la llave del Gobierno a Pablo Iglesias y este no se recata en exhibirla. Las consecuencias se verán -ya se están viendo- y el PSOE no podrá decir que han sido sorprendidos en su buena fe de socios coaligados. Más allá de sus astucias, Iglesias y su grupo son perfectamente previsibles.