Anotaciones FAES 91
En la sentencia del Tribunal Supremo sobre el “caso mascarillas”, el fondo del asunto no puede estar más claro. Como lo está la responsabilidad política del presidente del Gobierno. Cualquier político mínimamente decente en su lugar ya la hubiera asumido dimitiendo y convocando elecciones. No es el caso –falta materia prima– y por eso el Gobierno y sus terminales tratan de orientar la conversación por otros derroteros.
ANTECEDENTES DE HECHO
Llevamos semanas escuchando repetir lo mismo a Pedro, sus ministros y el resto de palmeros afectos en platós, redacciones y guateques mediáticos. “Colaboramos con la justicia”, “el Gobierno colabora con la justicia”, era, hasta hace bien poco, la consigna repetida con una machaconería disciplinada propia de campamento de la OJE. Vaya por Dios. En cuanto el concepto se concreta, deja de gustar. Normal que los chivatos tengan mala prensa en las organizaciones criminales: si proliferan, delinquir se pone muy cuesta arriba. Pero, seamos justos, tal vez ocurra que para los socialistas “colaborar con la justicia” no sea exactamente una noción jurídica. A la luz de su ejecutoria reciente, colaborar con la justicia podría entenderse como: amnistiar delincuentes convictos por delitos gravísimos para evitar el hacinamiento penitenciario; suprimir o rebajar en el Código Penal los tipos en que estuvieran incursos los delincuentes con voto dirimente en la investidura de Pedro; acelerar las progresiones de grado penitenciario obviando el requisito, precisamente, de la colaboración con la justicia, siempre que los beneficiarios sean acreedores de la generosidad gubernamental con quienes se está en deuda: por ejemplo, los terroristas presos de Otegi (“nuestros presos”).
DISPARATES DE DERECHO
Otrosí decimos, que, en virtud de todo lo anterior, en la lengua de madera socialista “colaborar con la justicia” es una expresión en absoluto referida a la atenuante de la responsabilidad criminal recogida en el Código Penal, sino una muletilla ridícula para tratar de salvar la cara.
Otrosí segundo decimos, que, si para los socialistas “colaborar con la justicia” no pasa de latiguillo trucho, a esto hay que añadir que el concepto “igualdad ante la ley” es para ellos un auténtico arcano. Solo así cabe explicar las palabras del ministro de Justicia y otras cosas, señor Bolaños, en octubre del año 2024: “Quien colabora con la Justicia tiene el apoyo del Gobierno de España. Quien colabora para perseguir el delito para enjuiciar crímenes, cuenta con el reconocimiento y con el apoyo del Gobierno de España”. Justificaba así el indulto parcial concedido al denunciante de la trama Gürtel.
Por todo lo expuesto,
SOLICITAMOS al Gobierno, al trust de medios público-privados de orientación progresiva, y al resto de mariachis del sanchismo, nos ahorren la vergüenza ajena que pasamos, elaboren con mayor pulcritud los embustes del argumentario y desistan a la mayor brevedad en su propósito de tomarnos a todos por gentes con pocas luces.
Es caridad que impetramos en Madrid, a 23 de junio de 2026.