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Queda lo peor

ANOTACIONES FAES 89

Es un no parar. No pasa un día sin que en Moncloa machaquen su temazo “Colaborar con la Justicia”, ahora en remix con “Jueces que prevarican”. Mejor que “colaborar” con la Justicia sería no darle tanto trabajo, o limitarse a no insultarla, pero en fin…

Sí, lo de Leire resulta llamativo. Se va de Ábalos a ella –del mambo al fango– en vertiginoso carrusel estercolario. Que nuestra Mata-Hari de Portugalete –diarista compulsiva– haya puesto por escrito semejante rastro de porquería, no es cosa menor: ¿queda alguna institución bajo control del P. Amo por pringar? Esta peña no da tregua ni para refrescarse. Se ve que traían bien aprendida la consigna: “el que pueda trincar que trinque”, “el que pueda sobornar que soborne” … Seguramente porque su inspirador también tenía muy asumido que, pudiendo comprar el Poder, lo compraría.

Conocíamos la arbitrariedad del Gobierno. Lo que ahora se ventila es si su desvergüenza y falta de escrúpulos son, además, delictivas. Eso lo determinarán jueces en activo, de los que no prevarican. Porque –a diferencia de en la antigua Roma–, en España no se estrangula en las Gemonías; a los jueces, fiscales o presidentes de Diputación prevaricadores se les denuncia, se les juzga y, si resultan inhabilitados, todavía pueden rascar unos eurillos como ventrílocuos de P.S. en la tele pública.

Pero lo peor está por venir. Y no nos referimos –solo– a las próximas revelaciones de la alcantarilla –Netflix ya localiza exteriores en Ferraz para lanzar The Plumber– sino al guion que los socios del gang monclovita acaban de poner sobre la mesa. Otegi y Aizpurúa, Puigdemont y Nogueras, nunca fueron muy dados a las cruzadas morales; de hecho, las siglas de su primera militancia tuvieron por objeto social, respectiva mente,  el asesinato y la estafa: por eso el Código Penal se ocupó de ellas. Habituados al parfum de cloaque, lo que les importa ahora es obtener, por otros medios, lo que no consiguieron a tiros ni a golpes (de Estado o de comisiones del 3%). “Plurinacionalidad” se llama la cosa, y The One sabe que, si quiere prorrogar el alquiler de la poltrona, tiene apenas un año para doblar la apuesta y completar el destrozo de la amnistía, terminando de afectar no solo el orden constitucional, sino la propia continuidad histórica de la nación. Palabras… dirá el jefe de Leire. Tiene acreditada, hasta la náusea, su firme disposición a blindarse el búnker desguazando Estado y Nación. Pronto le veremos manos a la obra, invocando el patriotismo empático y la creatividad constitucional. Y eso es lo que más debería preocuparnos: que Pedro Sánchez se ponga a “hacer de la necesidad virtud”.