Idioma-grey
Idioma-grey

Energía y recursos naturales: América Latina como pieza clave de la transición energética global

La segunda jornada del Campus FAES 2026 ha comenzado con la mesa Energía y recursos naturales: América Latina como pieza clave de la transición energética global, en la que han participado el director de Regulación de Iberdrola España, Patxi Calleja, y el director de Estrategia Corporativa de Repsol, Antonio de la Torre, moderados por el responsable de Economía y Políticas Públicas de la Fundación FAES, Miguel Marín. Los ponentes han analizado los principales retos de la energía y de la política energética en un momento en el que la transición hacia fuentes renovables, el crecimiento de la demanda asociado a la digitalización y la inteligencia artificial y las tensiones geopolíticas están reforzando el carácter estratégico de la energía. Asimismo, han analizado el impacto de la crisis del estrecho de Ormuz sobre los precios del petróleo, el gas y la electricidad, sus diferencias respecto a la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania y las posibles respuestas de la Unión Europea para garantizar el suministro y preservar la competitividad.

Antonio de la Torre ha destacado que el sector del refino es esencial y estratégico en el actual entorno geopolítico. De la Torre ha puesto en valor la posición diferencial de España frente al resto de Europa, en la que Repsol ha contribuido a que el país afronte la escasez de productos -especialmente diésel y queroseno- desde una posición más fuerte que el resto del continente, mientras sigue evolucionando su estrategia multienergía tanto de generación y combustibles renovables como para una propuesta integral para atender todas las necesidades energéticas que la sociedad demande.

Por su parte, Patxi Calleja ha señalado que España no puede aspirar a ser más competitiva si sigue dependiendo de combustibles fósiles que importa del exterior y cuyos precios se deciden fuera de nuestras fronteras. “Nunca tendremos el gas al mismo precio que los países productores, pero sí contamos con recursos renovables que nos permiten producir nuestra propia energía nacional de forma competitiva. Electrificar la economía y reforzar las redes significa reducir nuestra vulnerabilidad exterior, mejorar la competitividad de empresas y consumidores y avanzar hacia una mayor autonomía y soberanía energética”, ha afirmado.

La mesa ha abordado también la situación de la transición energética en España, con especial atención a la seguridad de suministro, las redes eléctricas, el almacenamiento, la fiscalidad y el marco regulatorio, así como a los cuellos de botella que dificultan nuevas inversiones. Finalmente, el análisis se ha trasladado a América Latina, una región con enormes recursos energéticos y minerales, para analizar qué reformas institucionales, infraestructuras, mecanismos de integración y condiciones de acceso al capital necesita para transformar ese potencial en mayor competitividad, inversión y bienestar.