Anotaciones FAES 95
Sánchez regresa fiel a sí mismo. Hay más coherencia de la que parece en el personaje, hasta vacacionando: ¿o no cuadra que el presidente de los bajos fondos practique submarinismo? No saquemos de quicio su devoción por el ocio estival: este hombre lleva una buena paliza encima, después de un mes posando de conferenciante en remoto –“todo el día al teléfono”, encarecía Bolaños– y preparándose al detalle la entrevista de ayer en la SER.
Vamos con ella. Que Pedro Sánchez acuse a Aznar de “sembrar cizaña” solo es otro ejemplo de la crónica manía proyectiva del constructor de muros; acusar a los demás de sus propias taras resulta, a estas alturas, tan cansino como improductivo. Eso sí, tiene bemoles que te reproche “sembrar cizaña” un estajanovista de la discordia, el mismo que prometió emparedar a la mitad del país como programa de investidura.
Hasta aquí, la hipocresía sectaria de siempre. Pero lo de deslizar reproches al rey por no haber visitado Ceuta en sus “más de veinte años de reinado”, va más allá. Revela muchas ganas de empezar el curso mejorando nota en la asignatura de erosión institucional. Es un hecho: Sánchez ve “socios fiables” en cualquiera que niegue o amenace a España, dentro o fuera de sus fronteras; y objetos de hostilidad implacable en todo aquel que defienda su soberanía o encarne su continuidad histórica. El exabrupto será coherente con su trayectoria, pero también confirma una clara intención de acelerar en su obra demoledora.
En todo caso, dispuestos a “remar en la misma dirección”, “arrimar el hombro”, etc., etc., aquí va nuestro consejo: por favor, urge que alguno de los eruditos hacinados en Moncloa se deje de tanta playlist y de tanto spotify y aclare al hombre que hizo de Antonio Machado un nativo de Soria, que Felipe VI reina desde el año 2014. Compañeros: 2026-2014=12. En serio, da para un power point muy chulo.