La reforma del modelo territorial

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
Share on linkedin

Navacerrada (Madrid), 06.07.12.– La última jornada del curso de política constitucional del Campus FAES 2012 ha comenzado esta mañana con una conferencia sobre la reforma del modelo territorial a cargo del catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense, Tomás Ramón Fernández, que ha considerado “imprescindible hacerla a fondo” y que, por tanto, “tiene que ser lógicamente una reforma de la Constitución, de su título octavo entero, que hoy carece en su mayoría de contenido directivo”. “El Estado de las autonomías se nos ha ido de las manos y con él se ha volatilizado el crédito internacional que nos otorgó como país una Transición ejemplar”, ha lamentado.

Para Fernández, el objeto básico de la reforma “es el establecimiento de un modelo territorial claro y de perfiles bien definidos, que puede seguir siendo el de las autonomías, pero debidamente corregido”, ya que “habría que reducir el número de comunidades autónomas, a todas luces excesivo, porque no tienen sentido algunas unidades con poblaciones tan reducidas”. “El Estado de las autonomías se construyó a empellones, atropelladamente y al margen de toda reflexión”, ha considerado previamente Fernández, que ha valorado de igual modo la transferencia de competencias, hecha “a borbotones, sin pensar en sus consecuencias”.

La reforma que contempla Fernández, ha dicho, “también debe sentar las bases del nuevo régimen local: no es sensato mantener cuatro y hasta cinco administraciones, como tampoco lo es mantener 8.000 municipios, de los cuales un millar, como mucho, es viable”.

El catedrático ha abogado por que “el reparto competencial se haga por la vía de la Constitución y no dejarlo a expensas de los estatutos de autonomía; ni que pivote sobre una lista única”. Por ello ha pedido “reglas instrumentales para el reparto de competencias”, dado que, a su juicio, “el Tribunal Constitucional no es un oráculo que pueda extraer de la nada el cuerpo de reglas que los constituyentes de 1978 no establecieron”.

DESASTRE FINANCIERO
Durante su intervención, presentada por el diputado del Partido Popular y presidente de la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas del Congreso, Gabriel Elorriaga, Fernández ha añadido que “esta reforma constitucional tendría que sentar las bases de la hacienda estatal y de las haciendas autonómicas porque ya se ha visto que remitirlo a una ley orgánica solo conduce al desastre financiero”, ley por la cual, ha dicho, “se terminó en la pasada legislatura dando a las comunidades autónomas lo que no había para contentarlas”.

En este sentido, ha asegurado que “mucho más importante que todos los españoles paguen lo mismo con independencia de en qué parte del territorio residan, es que los políticos autonómicos tengan que dar la cara ante sus ciudadanos y pedirles que paguen más si quieren recibir más”. “Una de las cosas más graves es que el Estado se haya quedado con lo más ingrato, lo que quita, y las comunidades autónomas con lo que da. Esa percepción es dañina y hay que acabar con ella”, ha considerado Fernández.

PROBLEMAS AGRAVADOS
Tomás Ramón Fernández ha valorado que la actual crisis posee una virtud, y es que “nos ha puesto delante la crisis del modelo territorial, una reflexión que de otro modo no hubiéramos hecho”. Para el catedrático de Derecho Administrativo, el modelo actual es “un aparatoso tinglado insostenible en términos económicos y que no ha mejorado en nada la eficacia del denostado centralismo anterior, sino que ha empeorado la situación porque está en permanente pugna con el Estado central”. A este respecto, ha recordado que “los estatutos maximalistas de tercera generación, que nadie había reclamado, han contribuido a agravar el problema”.

Para Fernández, los problemas derivados de la indeterminación del título octavo de la Constitución, “no han hecho más que agravarse desde entonces y han hecho disfuncional e ingobernable el entramado constitucional. En rigor, más que un Estado propiamente dicho, lo que tenemos hoy son 17 estaditos yuxtapuestos”.

Finalmente, ha advertido de que “todo esto no serviría de nada si se mantiene este sistema electoral que tiende a dar la llave gubernamental a las fuerzas nacionalistas”. “Si empezamos otra vez hay que hacerlo de otra manera. No basta con la ‘minireforma’ de la Constitución del pasado septiembre ni con la Ley de Estabilidad Presupuestaria”, ha asegurado.