Idioma-grey
Idioma-grey

Los papelones de Albares

Anotaciones FAES 78

La política exterior española le debe a José Manuel Albares, desde que es ministro:

  • el uso del Falcon como atrezzo, para retratarse fingiendo despachar con un Sánchez disfrazado de “icono” con gafas;
  • la desconcertada confusión, entre la adolescencia tiktokera, de diplomáticos con mayordomos;
  • la invocación del derecho internacional según criterios desvergonzadamente oportunistas (Gaza/Sáhara);
  • la práctica intensiva de una diplomacia de pasarela que subordina el interés nacional a la imagen partidista (anfitriones OTAN en el Prado/disidentes esquinados en La Haya);
  • la cesión de embajadas para camuflar extorsiones como operaciones humanitarias (caso Edmundo González);
  • y más recientemente, la promoción de la diversidad lingüística en la Unión como prioridad política europea, aplicándose, con frenesí babélico, a satisfacer chantajes secesionistas, con grave riesgo para la salud física y mental de traductores hacinados.

En suma, debemos al ministro una política abonada a la impostura y el disfraz, que bate récords de desprestigio internacional hasta haber logrado alcanzar, por fin, el grado cero de relevancia exterior.

Tan brillante trayectoria quedó un poco empañada el martes pasado en el Senado y ayer mismo en el Congreso. Albares insiste en el error. Esconderse tras la inmunidad parlamentaria para lanzar insinuaciones calumniosas no es propio de nuestro rimbombante y arrojado canciller. Lo de contestar a las preguntas de la oposición con un «también Aznar ha aparecido en los papeles de Epstein y yo no vengo aquí a traer acusaciones» es elevar el pellizco de monja a categoría política.

Esa hipócrita timidez podría comprometer la imagen del Gobierno como campeón del progreso y dique global de la marea reaccionaria. No hay que andarse con perífrasis. Si se cree que la mención de dos apuntes postales basta para sugerir que Aznar encubría o encargaba actividades ilícitas y/o inmorales, dígase por derecho. Si eso lo sostuviera alguien aforado, todos tendríamos, además, la oportunidad de aprender mucho: por ejemplo, acerca de la tramitación de suplicatorios en España.