Perspectivas económicas 2022 (II)

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“Va a ser un verano bueno impulsado por el turismo, pero no tan bueno como esperábamos y el otoño será duro”, anuncia Fernando Fernández. “Al impacto de la invasión rusa de Ucrania en precios, crecimiento y perspectivas, se une una desconfianza generalizada ante la gestión económica del Gobierno, una incertidumbre creciente sobre los cambios regulatorios y los cambios que afectan a la seguridad jurídica y como consecuencia a la inversión”, añade.

El verano será bueno pero la economía española seguirá afectada los próximos meses por la incertidumbre derivada de la guerra en Ucrania, el precio de la energía y la inflación, han coincidido en apuntar el profesor de economía del IE Business School, Fernando Fernández, y el economista jefe de Repsol, Pedro Antonio Merino (Repsol), en una nueva edición de Diálogos FAES sobre Perspectivas Económicas 2022 (II), moderada por el responsable de área económica de FAES, Miguel Marín.

“Se tienen que bajar los impuestos sí o sí”, afirma Pedro Antonio, como paliativo a la guerra y al aumento del precio de la energía, a lo que Fernández se muestra escéptico y recuerda que “la energía va a ser más cara en el futuro porque Europa ha decidido descarbonizar”.

Sin embargo, los expertos coinciden en que la inflación afectará seriamente al consumo de cara a otoño, sobre todo ante un posible corte total del gas ruso. A pesar de que el total de empleo ha aumentado de enero a junio según datos del Gobierno, Pedro Antonio Merino apunta que “las manufacturas y el índice de confianza no han dejado de caer” y por lo tanto “si la renta disponible bruta de los españoles ha caído, tienen menos poder de consumo y las ventas minoristas deflactadas han caído”.

Según Fernando Fernández, “todos los bancos centrales, pero también el banco europeo, han infraestimado el impacto de la inflación” que “va a ser persistente y duradero” y, en su opinión, “vamos a asistir a un nuevo régimen de tipos de interés” que afectará negativamente al crecimiento, a la inversión y a “la burbuja tecnológica-financiera-cripto”. Otro factor que afectará a la economía son los fondos Next Generation, que, según Merino, “no se están desembolsando y esto afecta a la inversión”.

Ambos economistas ven necesario “sincerar las cuentas públicas” que, en palabras de Fernando Fernández, cuentan “con un déficit estructural insostenible, con una política de gasto público ilimitado y una política regulatoria manifiestamente mejorable”.