Reconstruir las instituciones de un país desfallecido

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Manuel Pizarro: “El PP tendrá que hacerse cargo de continuar la historia de España y, cuando toque, el mayor trabajo no va a ser la economía, ni el cumplimiento de los requisitos de Maastricht ni llevar los costes por debajo de nuestros competidores: a partir del minuto cero el mayor reto será el de reconstruir las instituciones de un país desfallecido”

“Los cuatro principios básicos de la economía de mercado son la globalización, la competencia (no compiten solamente individuos y empresas sino también sistemas jurídicos y, en España, también las Comunidades Autónomas) y el flujo libre de la información, ya que lo que se compra y se vende en los mercados es la información. Cuando hay información privilegiada los precios no son adecuados y la competencia no funciona”

“En un mercado donde hay globalización, competencia, flujo de información y en el que se fijan adecuadamente los precios, el elemento esencial es la libertad. Sin libertad no hay justicia, no hay mercado que funcione correctamente y no hay sociedad de oportunidades”

“Lo más grave que puede haber en una economía de mercado es la desigualdad porque supone una práctica restrictiva de la competencia. Si no hay libertad en el flujo de información en el conjunto del mercado el precio no se formará correctamente y no habrá una asignación eficiente de recursos”

“Si no hay ejemplaridad en el comportamiento público, que premie al que lo hace bien y castigue al que lo hace mal, no hay sistema que pueda funcionar. La crisis financiera que estamos viviendo es consecuencia de una crisis moral, una crisis de principios. No han funcionado los responsables, las instituciones han fracasado y los accionistas y clientes no han ejercido el control necesario. La transparencia y la responsabilidad son la clave de la economía de mercado”

“El mayor desafío que tiene España es el de retejer todas las instituciones. Lo primero es la reforma del sistema financiero para que fluya el dinero: se trata de una reforma que no es que se haya hecho mal, sino que en realidad no se ha llevado a cabo. Lo siguiente es la reforma energética: un país no puede funcionar sin energía y la ineficiencia del sistema ha llevado a España a pagar un 10-20% más que los demás. Además, si la Comisión Nacional de la Energía no funciona correctamente y las leyes se hacen para favorecer a algunos, se perjudica todavía más al sistema energético. Por último, España sufre un grave problema de inflación institucional. A la cabeza de todo está la justicia: un país en el que, dependiendo del tribunal que te toque, sabes de antemano la sentencia que va a emitirse, es un país dónde la justicia no funciona, sobre todo cuando se tardan 15 años en resolver disputas”

“En aquellas Comunidades Autónomas donde hay un mayor índice de libertad económica, se registra una mayor prosperidad económica y renta per cápita: esto impacta directamente en el nivel de vida y bienestar de los ciudadanos. Esto no ocurre cuando se pacta con algunas Comunidades distorsionando la libre competencia entre ellas y creando desigualdades”

“La educación es el futuro. Hay que introducir la libertad en la educación: estamos haciendo educación con dinero público y esto significa que los recursos deben ir a quienes hacen las cosas bien y dejar de ir a quienes hacen las cosas mal. De ese modo mejoraremos la calidad de nuestro sistema educativo. Hay además que replantear el Estado del bienestar introduciendo criterios de eficiencia: el reto que tenemos por delante es el de ajustar decimales de eficiencia ganando decimales de libertad”