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2026 será un año político que viviremos peligrosamente. Año de citas electorales autonómicas tras el prólogo extremeño, mientras el sanchismo apura alianzas claudicantes, esperando garantizarse así la nuda propiedad de un poder que usufructúan otros. La tendencia demoscópica parece clara y augura un derrumbe socialista incluso en sus feudos tradicionales. También parece claro que Sánchez descuenta el golpe y se apresta a volver a sacrificar peones autonómicos con tal de estrechar vínculos con sus socios, es decir, con sus cómplices en una escapada que va para ocho años y está llevando a umbrales críticos la salud institucional del Estado, la cohesión nacional y la calidad de nuestra convivencia democrática. Sánchez sigue pensando en perder ahora para ganar después y que su alternativa vuelva a cosechar una victoria estéril. Por eso lo único que parece preocuparle, de momento, es remendar la red de seguridad que amortigua sus caídas.

Ver a Junqueras entrar en Moncloa corrobora una inquietante realidad. Esta coalición de gobierno que se dice progresista se gestó y se sostiene gracias a la familiaridad que Pedro Sánchez ha desarrollado con la delincuencia. La soltura con la que el presidente del Gobierno se mueve entre los delincuentes -presuntos y convictos- que le han acompañado y le mantienen políticamente vivo es una visión deprimente de una política que no parece tener suelo en su capacidad renovada para degradarse.

El Pivot to Asia 2.0 abre un ciclo caracterizado por alianzas más densas, competencia más explícita y riesgos más elevados. El modo en que se gestione esta nueva ecuación determinará si la región evoluciona hacia un orden disuasivo y estable o hacia una espiral de confrontación prolongada. Aquí, el eje Tokio Washington será, sin duda, el punto de apoyo sobre el que se incline la balanza.

PODCAST FAES | HISTORIA DEL PENSAMIENTO POLÍTICO

Bajo el título de Historia del Pensamiento Político, Ángel Rivero y Vicente de la Quintana tratan una serie de pensadores de la modernidad política que han reflexionado sobre el Estado, sobre las circunstancias políticas de la época en la que vivieron, desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, y que son unos referentes absolutamente clásicos en la historia del pensamiento político. Lo hacen de una manera amena con la intención de acercar el pensamiento de clásicos que han reflexionado sobre la política y sobre el Estado moderno a nuestras inquietudes contemporáneas, al mundo de hoy. Nicolás Maquiavelo, Alonso del Castrillo, Michel de Montaigne, Juan de Mariana, Thomas Hobbes, John Locke, Montesquieu, David Hume, Benjamin Constant, Tocqueville, John Stuart Mill, algunos de los protagonistas analizados hasta ahora.

CLAVES DE NUESTRO TIEMPO